23 de noviembre de 2006

Carlos Hahn desde Porto Alegre

Buenas, Daniel!
Nos vimos em el Santander Cultural y te regalé mi CD, te acordás?
Fue muy agradable oir tus canciones en vivo, una vez que ya conocia algo por la internet. La riqueza de tus harmonias y melodias com el bello y profundo de tu poesia nos llevó en un formidable viaje a mi mujer y a mi en aquel fin de dia. El viaje continua encantando nuestra humanidad siempre que oímos el CD, que está muy bonito. Admiro mucho tu sensibilidad e lo creativo de tus versos alientando la esperanza en la raza humana. Espero que vuelvas por acá lo más pronto posible. Mientras tanto, te deseo suceso en tus giras por este mundo de sorpresas y contrastes.
Sigue abajo el link para un sítio donde puedes oír antiguas canciones compuestas por mi y tambiém ver unos videos.

http://carloshahn.multiply.com/
Aguardo tu contacto. Tu feedback es muy valioso.
Abrazo,
Carlos Hahn.

2 Comentarios:

Blogger Sonia Betancort dijo...

Las canciones de Daniel


"ayúdame a mirar"
le dijo a su abuelo el niño
que veía por primera vez el mar
Eduardo Galeano


A veces sólo otro puede enseñarte tu casa. A veces el otro, el desconocido o el amigo, el enemigo, el amante o el hermano, es el único capacitado para descubrirte lo irremediablemente unido a tí. Cuánta sabiduría, qué receta maravillosa, poner la distancia justa entre uno y el mundo, o darle al otro, tan generosamente, los hilos finísimos que unen las cosas a nuestra propia mirada.
Cuando alguien es invitado a nosotros, como si fuera invitado a nuestra casa, ve cosas que nosotros mismos, tan cerca de nosotros mismos, no alcanzamos a ver. Acaso sea una contradicción que el otro pueda llegar a ofrecernos una imagen nueva de nosotros... nosotros que somos tan nosotros, que estamos tan con nosotros cada vez... es tan cierto... no es lo mismo mirar de lejos el paisaje que perderse en él.

Hace sólo unos meses que descubrí las canciones de Daniel Drexler. Desde entonces y a pesar de "las distancias" volví a leer los rincones de mi casa. Daniel Drexler me habló de una playa que se deshace en el horizonte de la isla de La Palma. Me habló de un teatro donde a la hora de las brujas, alguien, aún sin identificar, elabora la carta de navegación de la galaxia. Daniel Drexler me mostró otra vez, de otra forma, mi casa, me mostró a mí en mi casa, me trajo de regreso.

Músico, poeta, aviador del otro lado, Daniel deja su huella de astro en la mitad de este día, en la mitad de cada día de escucharle. Es más fácil así mirar las nubes. Daniel canta el haiku, escribe un pájaro sin sombra. Su profundidad reinterpreta el vacío, ilumina nuestra idea del "no hay". Creo que busca el tiempo-espacio por el que se cuela la luz y nos encuentra a nosotros, que lo encontramos, justo ahora, cuando creíamos haber perdido la imagen perfecta de lo que vendrá.

Su guitarra enciende la luz. El mar lava su voz. Su voz canta la casa. La casa que nos enseña el otro y que nunca se cierra.

Gracias Daniel por venir a mi casa, y mostrarme mi casa.




A propósito de su viaje a La Palma (Canarias) y su concierto ofrecido en Buenos Aires el 2 de noviembre de 2006.

7:37 p. m.

 
Anonymous Anónimo dijo...

HOLA QUERIA SABER QUE FECHA TOCA EN BUENOS AIRES. EN ESTE 2007.
LO DECSUBRI HACE POCO Y LA VERDAD ME ENCANTA! UN BESO LU.

7:29 p. m.

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal